31 oct 2008

El alimento como factor ambiental


Por Ingrid Ninón Herrera Koerner

Obtenemos nuestro alimento explotando y transformando cada parte del reino animal y vegetal a nuestro alcance para consumirlo. ¿Qué sucede con nuestro alimento cuando modificando los ciclos naturales agrícolas y los nutrientes de la tierra por sistemas agrícolas basados en químicos y ambientes artificiales? ¿Qué pasará con nuestra alimentación cuando las condiciones propicias para el cultivo sean modificadas por el cambio climático?

Entre nuestro medio ambiente y nuestra alimentación existen numerosas relaciones e interpretaciones en la cual la sociedad es el sujeto y, la tierra agrícola el ámbito en el cual se desarrolla el trabajo.

Nuestro consumo de alimentos se ha modificado a través de los tiempos particularmente en el siglo XX, dichas modificaciones se han debido a circunstancias coyunturales que engloban lo cientifico-tecnológico, geo-político-económico, social y cultural.

Las relaciones económicas, culturales y sociales de la especie humana con su medio ambiente le impiden consumir los alimentos directa y libremente. Los seres humanos necesitamos manipular los recursos naturales para crear nuestro alimento, a esta transformación del recurso en un factor que cubra las necesidades e intereses de los seres humanos se le conoce como factor ambiental.

Los alimentos son factores-recursos ambientales que necesitamos para mantener nuestra existencia y realizar nuestras actividades. Sin embargo, necesitamos de tecnología para producir alimentos y por eso los dotamos de un valor mercantil. Esto propicia que los alimentos no se queden en su lugar de origen, ni satisfagan las necesidades alimenticias de quienes los producen. Al ser comercializados y distribuidos suelen quedar fuera del alcance de los propios trabajadores del campo y de numerosos grupos poblacionales.

En cifras absolutas a principios del siglo XXI, hay en la Tierra más personas que pasan hambre de la que ha habido nunca, y el número de éstas va en aumento constantemente. Dadas las tendencias presentes y mediatas son escasas las perspectivas de que el proceso cambie de dirección.

Las tendencias de uso de los factores-recursos ambientales está modificando el medio ambiente humano y junto con éste, la biosfera. Estudios conjuntos y especializados de carácter internacional donde participaron 117 países evaluaron las relaciones que se establecen entre las necesidades de alimentarse de la población y la capacidad de abasto de la tierra en los países en desarrollo. Se obtuvo que estos 117 países pueden producir suficientes alimentos para alimentar una vez y media la población estimada en el presente. 64 países cuya población aproximada es de 1,100 millones de personas, carecen del abasto necesario para alimentarse; 19 países con una población aproximada de 100 millones de personas no tienen alimento suficiente.

El potencial de producción mundial podría sustentar aproximadamente a 11,000 millones de personas. En tanto no aumente significativamente el consumo medio, ya que ello reduciría el número de personas sustentadas. Los datos sugieren que para satisfacer las necesidades alimentarias de 10,000 millones de personas, se precisan cambios en los patrones de consumo de la población mundial, además de un incremento en la eficacia de la agricultura tradicional.

El panorama parece preocupante pero no desesperanzador, sin embargo, con el calentamiento global las condiciones propicias para el cultivo de granos y el mantenimiento de ganado está en peligro. Los procesos industriales y los productos agrícolas con los que hemos querido suplantar los procesos naturales de cultivo y producción de ganado, suministran a la alimentación humana, sustancias tóxicas cada vez más difíciles de eliminar.

Anualmente, seis millones de hectáreas de tierra productiva, presentan características de desertificación y diez millones de hectáreas de bosques las transformamos en tierras agrícolas de baja calidad, que no sustentan ni a quienes las cultivan.

El constante incremento de grupos humanos pobres, asimismo la agudización de la pobreza en los ya existentes, es causa y efecto de la globalización de los problemas ambientales que creamos a partir de nuestros intereses.

Desde un punto de vista político y técnico, los gobernantes no pueden comprometerse a alcanzar la seguridad alimentaria o reducir a la mitad el número de personas con hambre en el plazo de una generación, es decir 25 años, ya que se requiere impulsar una gran gama de proyectos productivos e incrementar el actual presupuesto destinado para tales fines.

En el marco del Día Mundial de la Alimentación se llevará a cabo una reunión del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial del 14 al 17 de octubre. En esta reunión se evaluará la situación alimentaria y sus implicaciones para el futuro, ya que el tema de este año es: “Seguridad Alimentaria Mundial. Los retos del cambio climático y bioenergía.”

La solución parece ser una labor conjunta: modificar nuestra alimentación y restablecer una relación armónica con el medio ambiente, entendida como una relación con un ser vivo que nos provee naturalmente de alimentos, si no afectamos sus ciclos, contaminado e hiperconsumiendo.


ES TIEMPO DE ACTUAR
Alimento para Todos I.A.P. es una organización que desde 1995 es miembro de la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos (AMBA). Contribuye a reducir el problema de la desnutrición de la población vulnerable. Brinda alimentos y orientación nutricional a instituciones y comunidades de escasos recursos. Si deseas colaborar con ellos puedes comunicarte con la Lic. Claudia García Zambrano al Tel: 5600 6089. correo: apt@alimentoparatodos.org.mx web: www.alimentoparatodos.org.mx.

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