29 may. 2008

Volar entre concreto

Este es el texto que acompaña al suplemento de Parkour: cuando huir se hizo deporte urbano.

VOLAR ENTRE CONCRETO
por Julia Cuéllar

Las ciudades se están llenando de gatos humanos, pájaros terrestres, hombres araña y acróbatas urbanos, es el parkour. Quienes se entrenan en esta disciplina la consideran una forma de vida. Viven parkour porque asumen el lema, ser y durar.

El parkour surge en Francia alrededor de 1997 cuando David Belle exhibe su habilidad para moverse entre los edificios como todo un doble de acción, pero sin efectos especiales, cuerdas o colchones. No se trata de competir, ni de arriesgar la vida, ni de vandalizar, se busca conocer las posibilidades del cuerpo para desplazarse. Durante la Primera Guerra Mundial, Georges Hébert, un militar naval francés que se encontraba en África, descubrió la agilidad natural de los africanos para prácticamente salir volando del peligro. Convencido de que no se necesita nada para escapar, salvo un cuerpo en perfecta sincronía con el entorno, creó parcours du combattant, un método para entrenar con obstáculos. David Belle lo aprendió y perfeccionó para
la ciudad, cambió las piedras y árboles por edificios y vallas, lo nombró parkour.

Se conoce como traceurs a quienes lo practican y en México suelen reunirse para entrenar en instalaciones de la UNAM, unidades habitacionales o parques. Urban Runners es el primer grupo de parkour en México, el único sin fines de lucro y los traceurs que nos muestran su arte en el desplazamiento.

La idea del parkout es simple, moverse de un lado a otro en el menor tiempo posible y de la manera más eficiente, hacerlo requiere disciplina, autoconocimiento y un cuerpo dispuesto a no ver obstáculos sino puntos de apoyo.

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