11 dic. 2007

CADERAS ¿PODER O DEBILIDAD?

Minutos más tarde ella apareció vestida de negro. Su silueta se marcaba condenando mis manos a querer agarrar su trasero y frotarlo contra mi. ¿Por qué les dieron el poder a las mujeres en la cadera y a los hombres su debilidad en ella?

Estoy desarmado. Lo que quiera se lo concederé. No dice nada, se me queda mirando, habrá descubierto que imagino una cogida más, o tantas que prefiero negociar nuestro problema por no decir, hacer lo que ella ordene.

Callar es una respuesta inteligente de mi parte, ni siquiera sé que hace aquí tan guapa. Se acerca, me da un beso en la mejilla y dice: Esto no puede ser, esa corbata no combina con tu camisa. Cámbiatela ya, llegaremos tarde a la audición de María. El sexo estuvo excelente, pero nuestra hija nos espera, córrele.

Se me había olvidado, hace tiempo asumí todas mis culpas en un sí con tal de poder perderme en su belleza.

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