9 ene. 2013

Re (interpretando) (creando)





GandalfGavan, artista germano-americano, fue invitado a intervenir la obra de José Juárez, maestro de la pintura novohispana. El resultado se puede apreciar desde el 11 de diciembre  en la sale 5 del MUNAL (Museo Nacional de Arte).


Como sabemos, la pintura en Nueva España fue importante en la educación espiritual durante la conquista. La imagen hoy sigue educando, se ha convertido en nuestro lenguaje cotidiano, es más fácil decirlo con un emoticon o una foto que con palabras.

La internevención de GandalfGavan busca resaltar, a través de iluminación en neón, espejos y vidrios, lo trascendente de la pintura de José Juárez. Más allá de su utilidad educativa, el valor estético de la obra cruza las fronteras del tiempo y le habla al espectador que hoy mira como si husmeara en un pasado que no le corresponde, pero que sin duda marcó a su país (en caso de ser mexicano). Esta pintura novohispano cambia la intención del diálogo al ser iluminada por GandalfGavan, parece decirnos que lejos de las velas y las grandes catedrales que las albergaron en otro tiempo, hoy pueden ser deconstruídas al servicio de los referentes de quien mira.

El espacio de la exposición te exige andar sigiloso, en silencio, como sucede en las iglesias. Pisas con cuidado por temor a romper un vidrio, mover un cable, con cuidado como quien frente a una pintura se reconoce observado por Dios. Esperas un encuentro maravilloso con una imagen mientras te asomas a los espejos y los vidrios del piso, recibes tu reflejo combinado con la obra de José Juárez, como quien frente a un altar espera que un milagro suceda. En ambos casos la respuesta es la misma: tú. Tú frente a lo que esperas ¿qué harás? Tú frente a dos artistas que dialogan en tiempos distintos ¿qué sientes? ¿qué recreas? Tú frente a una época donde nada parece nuevo, donde se exalta el pasado, donde se deconstruye en lo que alguien inicia otra conversación. Tú guardando silencio y yendo despacio, dejándote envolver en la época del ruido y la velocidad.

La pintura novohispana incluso bajo luces neon nos exige mirar detalladamente, conocer lenguajes previos a nuestra época, reconocer que la historia de la humanidad se teje, lo queramos o no, con las imágenes religiosas (pinturas o historias de fervor colectivo).

Mamis aprovechen para llevar a sus hijos, ellos se divertirán con sus reflejos, preguntarán quienes son esos personajes y por qué las mamás y los bebés (María y Jesús) se visten así. Puedes pedirle a tu hijo que te cuente qué es lo que imagina sucede en ese cuadro. Seguro te harán preguntas sobre los bebés que vuelan (ángeles). Cada familia decide la educación religiosa o laica de sus hijos, en lo personal conozco las historias bíblicas y me gusta compartirlas a mis hijos en una versión de relatos para peques donde resalto elementos como la paz, el amor, la tolerancia, el cuidado de las mamás por los hijos.

Esta exposición te recuerda que las imágenes siempre han educado, te queda la pregunta: ¿qué estamos aprendiendo y enseñando hoy con las 4,5 millones de fotografías subidas a flickr?


#dpañalerazo: Sigue este hashtag en twitter si te interesan exposiciones y viajes que puedes hacer con tus hijos.


@Bazarfular : Sigue esta cuenta si eres una mamá o papá tuitero, bloguero, pro lactancia materna, pro crianza con apego. Si te interesa compartir experiencias, productos y servicios que ayuden a la paternidad comprometida. 





2 comentarios:

Paulina Aguilar Gtz. dijo...

Hola Julia: ¡Qué buena idea llevar a los peques al museo! Hace unos meses llevamos a Diego al museo natural de Greensboro (por donde vivo) y no vio más allá de sus narices; creo que estaba muy chiquito, lo gozamos más los adultos. Ahora que está más grande voy a volver a llevarlo a ver qué hace. Saludos.

JULIA CUELLAR dijo...

Le va a encantar, yo llevaba a los míos desde los seis meses a los museos, es estimulación: ver los colores, las formas, los sonidos de un museo. Se acostumbran a que son lugares para estar y descubrir. Llévalo.

Saludos.