1 ene. 2013

AMOR Y NATURALIDAD = HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE

Querida hermana Gabriela:

Te casaste y no recibiste mi guía práctica del matrimonio, hay una razón, hasta ahora no me he casado. Hasta ahora no he sentido el "hasta que la muerte nos separe". Así que te escribo para platicarte lo que sí he aprendido en 15 años de enamoramientos y amores por los que creí dar la vida y al final no salté, no renuncié al aire por el agua (tú me entiendes, carta previa).

Dos veces he estado cerca de lo que otros llaman encontrar "el amor de mi vida". La primera era muy joven, (conoces la historia mejor que yo, la cuento siempre y hasta creo que con variaciones importantes), era mi primer amor, era perfecto, pero no podía creer que así de pronto uno encontrara el amor, que así de pronto la vida amorosa estuviera contada, que ya hubiera llegado mi "para toda la vida", algo no terminaba de sentirse natural. Era amor y es amor, sin duda, seguimos procurándonos. El amor no es suficiente, es el ingrediente principal, pero puede convertirse en amistad, hermandad, no necesariamente amor de pareja.

La segunda vez, se sentía natural, era como bailar sin estarse preocupando por quien guiaba o qué paso seguía, fluía. Hacíamos lo que queríamos, decíamos lo que pensábamos, compartíamos y fuimos honestos desde el principio. Se sentía natural, pero no había amor.

Si tan solo pudiera encontrar a alguien con quien se sienta natural y haya amor, estaría más cerca del "hasta que la muerte los separe".

Creo que la mayoría esperamos una historia romántica: un amor que aparece de la nada, sin buscarlo, que sobrepasa tus expectativas y  resignifica cada uno de tus códigos, hasta crea nuevos contigo (la mitología amorosa). Un amor así te llevó a decir "hasta que la muerte nos separe". Un amor que seguramente se siente natural, vivo y en presente. Un amor así no requiere guía práctica, cada día se renueva porque el resignificar y crear en conjunto es lo que lo mantiene creciendo.

Cuando en una relación uno espera que el otro guíe, uno espera que el otro ame, uno espera que un día surja el amor (por mérito, costumbre, premio a la paciencia) ambos están muy lejos de lo natural y lo amoroso. Ambos deben guiar, sentir natural el resolver conflictos, trabajar desde el diálogo y el respeto, desear seguir conociéndose a través de los cambios que traerá el tiempo. Ambos deben amarse a sí mismos como seres completos, que deciden amarse en pareja para celebrar el encuentro que la vida permitió.

Después de 15 años apenas empiezo a resignificar el amor de pareja bajo dos condiciones, que haya amor y se sienta natural.  Sé que tú ya lo sabes, por eso te casaste.  Celebro que así sea.

Te dejo mi canción del 2012, porque también he aprendido que ser madre es mejor de lo que imaginé, que es un estado del amor que no debes perderte. Así que pon atención cuando se escucha: "some kids eventually".

Hasta hoy tu historia parece tener amor y naturalidad así que deseo que en 50 años estemos celebrando este mismo amor (primero debemos llegar vivos)

Te amo hermana, les deseo lo mejor, quién necesita una guía práctica cuando es claro que tu pareja te hace brillar y te ayuda a descubrir lo mejor de ti.

1 comentario:

Sandra Lopez dijo...

Estimada, Julia:
A veces creo que "cuentas" con el corazón, y eso es lo que me acerca a tu blog. En cada una de tus palabras colocas fe, esperanza y amor.
¡Gracias por escribir, porque sin desearlo me inspiras a quizá algún día escribir como tú!