19 ago. 2012

Armaduras


Estamos en problemas, dijo. Ella sólo atinó a reír. 
Él la miró diciendo: Eres increíble ¿qué haremos? 
Ella: vivir el momento y decir adiós .
El adiós se acerca y Ella sabe que mintió, debió decir: no podré olvidarte, dejémoslo así. No sé vivir el momento, sólo sé vivir recordando que te perdí.
Él también mintió, ha dicho esa línea cientos de veces y suma en su lista mujeres.
Él y Ella saben que se mienten. Fingen porque la dulzura en sus labios es cierta y a veces, la piel manda. Mañana es irrelevante para los poros, los ojos y el vientre. Saben que mentir es salvarse del cronómetro que les reclama otros deberes.
El amor se escapa de ambos, son armaduras acariciándose. Eso les basta. La verdad que buscan no les será revelada mientras Él y Ella crean ser los mejores narradores.
El adiós llega. 
Ella dice: estoy en problemas. 
Él: debo irme, el amor me espera en otra parte y a ti también.
Ambos refuerzan su armadura, eso que llaman amor no existe para ellos, se han mentido desde el principio. Sus corazones dejan de latir.
Caminan, respiran, hacen, besan sin saber que el amor es distinto y tangible para otros. Él y Ella se niegan para poder seguir viviendo
Él, Ella, Él..Ella...Él.....ELLA......Él.....Ella......Él: tenemos problemas, eres increíble.
Ella: vivamos el momento...
Reinicia la historia con otra Ella para Él y otro Él para ella. Van destruyendo la posibilidad del amor original y constructor de sentido. Van juntando nombres y recolectando pérdidas, van dejando de ser humanos.

No hay comentarios: