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12 oct 2012

Tú, mi símbolo predilecto

para J.A.

El inconsciente te eligió a ti como símbolo predilecto....te sueño siempre.
Tirados entre llantas de grandes autos conversábamos. Cada frase movimientos distintos, un baile creativo.

En los sueños el tiempo no existe, nos veo como nos veíamos hace años. 
-No es tiempo de concierto- es tiempo de crisis, afirmas.
Llamas x teléfono a una mujer: Viene más revolucionada, le han hecho lo mismo pero peor, seguro da testimonio para tu proyecto, dices.
Me abrazas, nos besamos, comenzamos a correr. Llegamos a un círculo blanco, es el centro de algún museo.Sobre las paredes circulares inicia una proyección, el sonido es intermitente, nos sentamos en el suelo a mirar. Entran maestros y alumnos, desapareces. 

Me falta tu guía, tu abrazo para interpretar el caos. 
Risas, pero la tuya no me alcanza.
Nos veo en la proyección, doy mi testimonio, das el tuyo, es el proyecto. Yo solo quiero estar contigo.
La mujer nos forma y nos agradece la participación. Te busco insistentemente. Cierro los ojos y recuerdo tu voz diciendo: no es tiempo de concierto sino de crisis. 

Estamos de nuevo entre las llantas de dos tractores estacionados.
Me miras fijo, dices: deja de soñar, escribamos. Sacas un cuaderno con hojas en blanco, yo comienzo a narrar, tú dibujas escenas y las numera.

El atardecer cae, somos esos jóvenes que existieron sentados en una pared de piedra incompleta, que miraban cipreses...y evitaban tocarse porque la revolución sucedía en sus cuerpos, ese amor era inagotable.

29 ene 2011

De hombres y símbolos

Ya madura, me dicen. No es necesario casarse para que los padres tengan obligaciones legales con sus hijos. La mujer con un hijo fuera del matrimonio también está protegida. La fiesta no importa, es sólo derroche de dinero. No te confundas, contesto, no quiero una fiesta, quiero un compromiso real, honesto. Pero ya tienes un hijo ¿qué más compromiso quieres?, me argumentan. Él tiene un compromiso con nuestro hijo, no conmigo, remato.

El compromiso de las parejas no depende de la reproducción. Tener un hijo establece un compromiso con el hijo, no con la pareja. Por eso las personas se divorcian, porque el tener hijos no es un compromiso de pareja, sino de padres y la paternidad se puede ejercer sin ser pareja, como lo demuestran los miles de padres separados que educan y aman a sus hijos.

Observo a la pareja que trata de convencerme que mi relación es un matrimonio y que yo insisto en defender que no es así. Si tan igual es la vida de pareja casada y no casada, ¿por qué ellos sí se casaron?

El matrimonio es un acto simbólico de transición que sí tiene un valor, por eso hay quienes viviendo juntos se casan. Aunque en la práctica la vida no parece cambiar, en la realidad simbólica hay una transformación.

Para mí el matrimonio sigue siendo un acto que debe realizarse entre dos personas dispuestas a crecer juntas en la honestidad, el respeto y la creatividad. Algo íntimo, que más que reglas sociales y obligaciones legales, establece códigos y sintonía en la pareja. Una promesa que enlaza corazones y consciencias permitiendo que las personas diseñen y construyan un futuro.

Estoy segura que para esa pareja que comparte un techo y tiene un hijo, el matrimonio también es algo más que los derechos y obligaciones legales, por eso se casaron y si quieren convencerme de lo contrario es porque quieren ayudar a su amigo, quien es el padre de mi hijo.

Me gustaría casarme, pero mientras las condiciones que enumero arriba no sucedan, seguiré concentrada y amorosamente enfocada a ser mamá.