
Estos somos todos los que leímos en la biblioteca. Cada quien con estilos, temas y géneros literarios diferentes llenamos la sala Vasconcelos de risas, de desconcierto, de alegría, de fiesta. El público fue la estrella porque no sólo escuchó, acompañó cada una de nuestras letras con sus reacciones emocionales. Se dejaron tocar por nuestras palabras y esa es la verdadera satisfacción de compartir la palabra, que autor y lector (oyente) sientan y se acompañen. GRACIAS
