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22 feb 2013

Día Internacional de la Lengua Materna


Mis alumnos escriben hojos y mis ojos lloran. Me dicen en el examen: maestra, su crucigrama está mal, es autoretrato, le sobra una casilla. Ni Wittgenstein con su “El significado de una palabra es su uso en el lenguaje” me consuela. Soy una especie en extinción que realmente cree que los “límites de mi lenguaje son los límites de mi universo” y por eso es mi cruzada personal el que los jóvenes aprendan cuanto lenguaje sea posible.
El 21 de febrero se celebró el Día Internacional de la Lengua Materna que nos recuerda el asesinato de estudiantes que se manifestaron para defender su lengua Bangla en Pakistán en 1952. Es una fecha que nos permite reflexionar sobre el porqué es importante el lenguaje en nuestra vida.
Hay quien puede pensar que la escritura o su uso hablado de la lengua no define sus capacidades laborales, de aprendizaje o socialización. Sin embargo, un artículo en Harvard Business Review nos enfatiza que “la gramática es más que la habilidad de una persona para recordar su clase de lengua en el bachillerato. Las personas que cometen menos errores al escribir, comenten menos errores al realizar cualquier actividad. También los programadores que prestan mayor atención a como construyen su lenguaje escrito tienden a ser más cuidadosos al escribir código. Escribir es fijarse en los detalles y en los negocios eso lo es todo. Quienes piensan que escribir no es importante suelen pensar que muchas otras actividades tampoco lo son”.
Usar una lengua y cuidar sus reglas no es ir contra la creencia de que el lenguaje está vivo y muta con las sociedades, con el tiempo, con el uso cotidiano, eso es inevitable, es parte de la belleza de las lenguas; pero conservar sus reglas es resguardar el consenso que permite el intercambiar palabras y entendernos por escrito u oralmente. Conocer una o varias lenguas es tener la posibilidad de aprehender el mundo desde distintos ángulos, visiones o ideologías. Las lenguas son códigos que buscan nombrar la realidad para intercambiar o tener punto de contacto con el otro.
En una época tan virtual y globalizada como la nuestra no está de más recordar que nuestro uso de la lengua en las redes sociales es nuestra carta de presentación, las personas nos juzgan por no saber la diferencia entre haber y a ver; iba e iva; vaya, valla y baya. Seguramente hasta hemos colocado en nuestro Facebook alguna postal alusiva a las reglas de nuestro idioma.
La lengua nos acompaña desde antes de nacer, escuchamos la voz de nuestra madre en el vientre como música, la cadencia de nuestra lengua materna es parte de nuestras primeras aproximaciones al mundo.
En México se hablan 72 lenguas originarias de solo 11 familias lingüísticas y 364 variantes dialécticas de acuerdo con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI). En Guanajuato hay 14 mil 835 personas mayores de 5 años que hablan una lengua indígena, lo cual representa menos del 1% de la población en nuestro Estado. Las lenguas indígenas con mayor número de hablantes, según datos del Censo de Población y Vivienda 2010, son el Otomí con  3,239 personas; el Chichimeca con 2,142; el Náhuatl con 1,264 y el Mazahua con 818 hablantes. Dentro del Estado, la ciudad con mayor número de hablantes de lenguas indígenas es León.

Hablemos Chichimeca, Náhuatl, Español, otra lengua, o varias lenguas, mantenerlas vivas va más allá de escribir libros con traducciones para que otras generaciones las recuerden, es reconocer el paradigma de conocimiento y acercamiento a la vida que nos ofrecen. Cuando desaparece una lengua, perdemos una cosmovisión. La diversidad de lenguas es también diversidad de universos.



1 feb 2013

MIEDO A LA PÁGINA EN BLANCO


La hoja en blanco no es un temor exclusivo de los escritores. Todos hemos tenido miedo a comenzar y cada vez culpamos de nuestros infortunios a las uvas que se atoraron durante las doce campanadas de año nuevo. Dicen, que cada año contamos con 365 páginas en blanco. Cada día tenemos por escribir 24 líneas (Ya no asusta tanto). Pero qué decir en cada hora, qué hacer para no malgastar el lenguaje y llegar a nuestro lector.
¿Qué me gustaría leer a mí? Es la pregunta con que voy resolviendo cada una de las líneas. Será irrelevante para unos, pero confío en que otros escucharán lo que su interior les ha querido decir pero carecía de palabras.
En este ejercicio de ir venciendo el miedo a lo desconocido estamos desde el día en que nacemos, cuanto necesitamos y deseamos no está más al alcance de un cordón que nos une a nuestra madre. Hay que tejer un cordón que nos una a los demás, con ellos es que podemos construir y compartir nuestras necesidades y sueños.
El lenguaje busca llevar al otro lo que construimos mentalmente, hay teóricos como Joan Costa, que aseguran que este puente de sentido entre mi interior y el exterior, entre yo y el otro, permitió una evolución social exponencial.
Hoy parece que extraer nuestras ideas y compartirlas es lo más común, basta ver Twitter, Facebook, Instragram, pero ¿Qué historias nos estamos contando? Compartir no es lanzar botellas con mensajes personales al mar como tuits al Timeline. Es conectar con el otro, encontrar objetivos comunes y distribuir las tareas, los proyectos. Es tejer cordones sociales.
Es insuficiente llenar las 24 líneas con el flujo de pensamientos del menor esfuerzo: “ya tendré otra hora, otro año”. Necesitamos conectar con los demás para que cada línea cuente una historia digna de ser recordada. Soy consciente que muchas líneas son sólo el preludio de un clímax, pero se van escribiendo con la decisión y el trabajo dirigido hacia un objetivo. Así me gusta escribir mis líneas y a ti ¿cómo te gusta tejer historias?
El miedo a la página en blanco paraliza y llena las redes sociales de quejas, chistes, postales, ciudadanía de sillón y likes. La página en blanco desaparece con el primer verbo que mata al miedo: Soy mamá de tiempo completoDoy 60 minutos a mi paíssoy pequeño gran humanoSoy Internet para todos.
El discurso social se transforma cuando modificamos las palabras, las palabras somos nosotros y hay suficientes para cubrir la página, necesitamos organizarnos para decidir la narración. El lenguaje es una evolución exponencial cuando organizados trabajamos en equipo para matar a la bestia en medio del frío. Uno proyecta la lanza más afilada, otros copian el movimiento, unos más esperan, cada uno tiene un rol, pero el objetivo es común, conseguir alimento y vestido. Hoy, las lanzas están en el aire pero el objetivo común es vago ¿Qué nos corresponde hacer? La historia que nos contamos (inseguridad, pobreza, injusticia, corrupción) no cambiará mientras no elijamos un orden de palabras distinto. La página en blanco está ahí, cada día.
Esta columna buscará escribir líneas que inviten, reflexionen y conecten. Alguien más está viendo las lanzas en el aire y mira alrededor buscando a otros con quien vencer el miedo de la página en blanco.
Twitter: @juliacuellar82

28 ene 2013

Across your letters

Across the ocean a word saved me
Across the Internet a hand hold my hand
Across time a pair of eyes see me like I wanted to be seen

Distance in between hearts, in between kisses and work
Distance in between us

Across the ocean I see you as I hope anybody else does
Across hope I wish our minds keep writing each other,
because today a word across the ocean saved me

My name written by your hand is more truthful than my image in the mirror

Across silence, I sing your name as you read my thoughts



30 dic 2012

Amor en mente y corazón

-¿Será que navegar sin brújula se ha vuelto moda? ¿Por qué esperar a que amanezca?
-Porque el sol ayuda a pensar
- La luna ayuda al amor, ¿no es eso mejor?
-No
-Sí
-No
-Sí
-¿Por qué?
-Porque amar es el pensamiento sublime del corazón
-Pensar es, en ese caso, el acto sublime de amor de un cerebro
-¿Se llevan bien el corazón y el cerebro?
-No lo sé
-Deberían, eso sería el pensamiento certero del amor
-¿?
-No te preocupes, esto sólo lo entienden quienes aman. Tu cerebro aún no conversa con el corazón.
-¿?
-Tienes razón, sólo empleo discursos para decirte algo sencillo: TE AMO
-¿?
-El silencio es una buena respuesta, es el espacio propicio para un diálogo entre corazón y mente.
- Eres parte de mi corazón, si guardo silencio es para seguirte el paso.

París
Abril 2008

29 dic 2012

Pablo como Picasso

Es un niño de gorro azul, de espada roja y corazón de León.
Pelea en Pompidou con wifi o sin él.  Pasea en Chatelet.
Vigila desde la Torre Eiffel y come helado de chocolate para vencer a los malos.

En la Bastilla grita: "Tierra, Justicia y Libertad"
En el Hotel de Ville monta un caballo en el segundo piso de un carrusel
En Notre Dame pregunta: ¿por qué despreciaron al jorobado?
Desde el Louvre observa los tres arcos, compra un Napoleón más chino que francés.
Igual pasó con el jardín de Tullerías, le pareció más inglés, se creyó Harry Potter.
Ni se acordó de Luis XVI y María Antonieta.

La mitad de su rostro lo cubre con la bufanda india que compró. Es multicolor como su mirada.
Es hábil con la cámara, ya supera a su papá.
Es más artista que periodista, más dramático que realista.
Es el centro de atención sin quererlo por sus risas y juegos de miradas macabras.

No se queja del frío, ni de los pies mojados, tampoco de las desveladas ni de las locuras de Julia que siempre lo quiere llenar de besos.

Es un chico muy listo.

Es todo un parisino, tiene 5 años y se llama Pablo, como Picasso.

París
Abril 2008

26 nov 2012

AMIGO


Es sólo un amigo, hiere más que la traición evidente ¿a parte de todo quieren contarte el traje nuevo del emperador en tus narices? Sí, es absurdo si uno es Poirot al final del relato uniendo las pistas encontradas para explicarle al lector distraído lo que Agatha fue sembrando muy conscientemente a lo largo de 100 páginas.

No soy estúpido, uno desea gritar, pero conserva la parsimonia de Poirot, confía en que Agatha ha de vengarse cuando lo considere propicio para el desenlace.

Los amigos se manifiestan su amor públicamente, están en las buenas y en las malas, saben todo de tí y aún así te aman, sí, reúna en su pensamiento todas las frases de Hallmark que pueda, es importante. Ahora tírelas de su cabeza. Sugiero imaginar la papelera de reciclaje de su computadora, (ordenador si usted nos lee del otro lado del Atlántico. El solitario Atlántico, pregúntenle a Andrés qué sintió cuando lo de su padre, usted se siente igual) deje las frases en la papelera por un momento, vea la escena de nuevo, ninguna frase parece ser útil, tírelas, no gaste su memoria en lo innecesario. Pronuncie o no, una frase Maquiavélica. Tire inmediatamente también ese recuerdo.

Reinicie sesión, lectura, personaje, la metáfora que le plazca, lo cierto es que amigo será aquel que al mirarlo conocerá lo que usted eliminó de la papelera y no le pedirá regresarlo al escritorio para visualizarlo o entenderlo, le abrazará sin más, instalándole de nuevo el programa que le habían hackeado, la confianza.

Un amigo, nunca será sólo un amigo, un amigo es siempre AMIGO.

Me cuento historias

Me encantan las historias de amor por una sola razón, yo las invento. ¿Acaso no las inventamos todos? Cuando decides percibir un abrazo más largo, o encontrar una carta escrita expresa para ti dentro de un libro; cuando crees leer en su mirada un te extrañé todo este tiempo.

Siempre puede suceder que coinciden los afectos y la historia parece real, pero cada quien está viendo-inventando una parte, interpretando desde sus referentes lo que sucede. Decimos que se crea una mitología cuando los referentes empiezan a ser comunes y ríes con los mismos chistes, crees en los mismos autores o encuentras emocionante el dialogar por teléfono a las tres de la mañana porque los separan husos horarios.

Nos contamos historias para seguir pintando manos en las cuevas, para creer que hay un motivo, una razón para cada día.
Nos contamos historias de amor para sublimar lo que nos hace animales desconcertados al servicio de los genes, interpretando a mi autor favorito.
Nos contamos historias de amor para seguir escribiendo en el otro mi deseo de ser amado, esperado, admirado, respetado.

Me cuento historias de amor, porque a las 12:21 am me has despertado con una llamada telefónica, la culpa la tienen los husos horarios, y me sacaste del letargo que es para mí, la rutina de ser lo que otros esperan y no lo que imaginé ser.

Me cuento historias de amor, para seguir imaginando quien soy, quienes somos juntos.

Te invento, me invento.

24 nov 2012

Te extraño tanto, desde mi orilla


Cuando todo el mundo se cae, te extraño, te extraño tanto,eres mi constante; lo único que me permite seguir teniendo esperanza.

Te extraño, te extraño tanto, ya no creo que seas quien recuerdo, pero te extraño, te extraño tanto

Me encanta saber que estás haciendo lo que prometiste, ojalá yo estuviera tan cerca de nuestras promesas.Te extraño, te extraño tanto

El mar siempre entre nosotros, te extraño, te extraño tanto.

Lo peor son los celos hacia alguien, que en paralelo a mí, te espera en la orilla, dispuesta a navegar.

Hoy siento celos justo cuando no debería, está claro que yo siempre estaré extrañándote y amándote en la orilla, dispuesta a navegar o volar.

Dispuesta, en la orilla de este maldito mar que se niega a reunirnos, que se empeña en llevar y traer olas donde no estamos.

En la orilla, de una alberca, hacia esa orilla corrimos tomados de la mano y saltamos como quienes aman en eterno presente.

En la orilla, de una fuente, nos despedimos, me diste un libro. En la orilla, de nuestros labios se quedó el Te Amo.

En las orillas del mar que nos separa crecemos. En mi orilla, espero.

De la orilla de mi corazón a su centro, te extraño, te extraño tanto.

De mi orilla a tu orilla, te extraño, te extraño tanto. Bendito mar que nos separa, de no existir, estaría besándote y no haciendo poesía.

Te extraño, te extraño tanto.

19 ago 2012

Recuerdos de segunda mano


¿Alguien compra recuerdos de segunda mano? Los vendo ahora que están frescos. Sé que no los necesitaré, no quiero verlos, una vez cuando fueron presente bastó para quererlos y amarlo a él. Son una bella historia entre un hombre y una mujer. No son distintos de cualquier otro recuerdo de amantes. Ni una sola vez he repasado lo vivido, huyo de la nostalgia, la melancolía o el arranque suicida de volver atrás. Cómprenlos, garantizo satisfacción plena. Lo dice una experta, una mujer con tantas historias borroneadas, re-escritas, re-estructuradas, re-dialogadas,  que se niega a archivar la que la hizo feliz. 

La que vendo es la mejor de todas las historias, por eso la oferto porque de lo contrario me perdería en ella por su nitidez, su locura, su relato circular, su ritmo y su pasión. Perderme en la remembranza sería matarme, aceptar mi fin como recolectora de amores perfectos pero frustrados. Aún no es tiempo de terminar mi colección, ya será y tal vez compre la que hoy vendo. A lo mejor entonces revivir esta historia será dichoso.

Siempre he vendido mis historias, infinidad de copias para aquellos que prefieren oír que vivir. Nunca antes las vendí como recuerdos sin gastar, sin re-plantear, sin narración oral.

Usted señorita de 18 años que acaba de ser votada en pleno faje, la necesita. Usted señora de 40 que nunca sintió un orgasmo le va a gustar. Usted divorciado en víspera de segundas nupcias y con hija, será su mejor despedida de soltero. El de allá, oígame, no esconda su dedo anular izquierdo, no es necesario, esta historia se lo explicará. No se vaya, abuela, su robo en caballo a sus 16 es épico, pero siempre prefirió lo lírico, cómpreme los recuerdos le agradarán.

Cualquiera, llévense estos recuerdos y déjenme una hoja blanca como pago. De ahora en adelante, aparte de recolectar amores, juntaré papel hasta armar un libro que lo diga todo sin decirlo. Por favor, ábranlo y encuéntrense, continuen con una narración que consuele a esta vendedora, incapaz de trastocar la memoria con la mirada del recuerdo después de la despedida.

 Julia Cuellar
24 septiembre 2006

En redes nos vemos...


Declaran su amor en tuiter, se ponen el cuerno en FB, esperan su documentación para regresar a su origen y después volver ahí, donde esperan.
Mientras se tocan, no hay nada más qué hacer. Ojalá solo se tocaran el cuerpo pero las ideas son virus que no dejan de reconfigurarse y saltan
Se desconocen en lo público y lo privado no existe, carecen de identidad. Son cuerpos ocupando plazas, sin voz, sin voto.
Ni siquiera se atreven a amarse entre sí porque están de paso, una transición demasiado larga para considerarla como tal.
Nada existe hasta que es nombrado y por eso evitan nombrarse, piensan que siendo aire no se dañan los corazones.
Creen que el desapego es negar que se conocieron. Imaginan que ir a casa da sentido, dirección, pertenencia.
Son incapaces de reconocer que son turistas que visitan un lugar conocido, pero no son quienes partieron, ni es su casa. Jamás se vuelve.
Eso que niegan es lo que son, ese encuentro de ideas, pieles, confusión, ese renombrarse cada día, ese nuevo concepto de ser en las redes.
Estar sin estar, pero evidenciar que estás con fotos, mapas, palabras.
Ser avatares reconocibles, pero inmutables ante el gozo, el insulto, el desconcierto.
Están ahí, las ideas se mezclaron, se despiden con un beso. Creen que un plástico los protege del otro.
El otro, ese espejo que regresa lo que nos negamos a ver.

CARACOL


Lore extendió los brazos, solo deseaba dos cosas: conocer el amor y salir de su aldea.
Una aldea con edificios, aeropuerto, museos y universidades, pero con esquemas sociales inflexibles.
Lore soñó que el cielo era el mar, bastaba con tocar arena para llegar a otro lugar. ¿Cómo alcanzar esa arena?
Lore dibujó escaleras interminables de ideas para alcanzar el mar y después nadar.
Lore creyó en un astrónomo, un ingeniero, un poeta, un neurólogo y un político. Con cada uno supo lo que no era el amor…
…y lo imposible de nadar. Siguió dibujando escaleras.
Un caracol cayó cerca de su escalera. El mar viene, tú no vas a él, pensó.
Lore extendió sus brazos: quería saber que era el amor y abandonar su aldea. Lore, lore, lore, lore, repitió cada vez más fuerte.
Cerrando los ojos vió la formación de un caracol dentro de un caleidoscopio. Lore, Lore, Lore, Lore.
Del caracol emergía el mar, el caleidoscopio mostraba escaleras que se enrollaban en sí mismas. Lore lo supo.
El amor y el mar la habían encontrado.
Su aldea le fue ajena. Dejó de dibujar escaleras, las fabricó de historias y salieron de su aldea.
Lore, dijo una voz. Soy yo, he seguido tus historias, soy yo, me llamaste.
Ven conmigo a la isla te encantará, dijo la voz. Soy aquí, afirmó Lore. Era un caracol, emergían de sí el mar y el amar pero no sabía recibir
¿cuánto puede durar un caracol?

Armaduras


Estamos en problemas, dijo. Ella sólo atinó a reír. 
Él la miró diciendo: Eres increíble ¿qué haremos? 
Ella: vivir el momento y decir adiós .
El adiós se acerca y Ella sabe que mintió, debió decir: no podré olvidarte, dejémoslo así. No sé vivir el momento, sólo sé vivir recordando que te perdí.
Él también mintió, ha dicho esa línea cientos de veces y suma en su lista mujeres.
Él y Ella saben que se mienten. Fingen porque la dulzura en sus labios es cierta y a veces, la piel manda. Mañana es irrelevante para los poros, los ojos y el vientre. Saben que mentir es salvarse del cronómetro que les reclama otros deberes.
El amor se escapa de ambos, son armaduras acariciándose. Eso les basta. La verdad que buscan no les será revelada mientras Él y Ella crean ser los mejores narradores.
El adiós llega. 
Ella dice: estoy en problemas. 
Él: debo irme, el amor me espera en otra parte y a ti también.
Ambos refuerzan su armadura, eso que llaman amor no existe para ellos, se han mentido desde el principio. Sus corazones dejan de latir.
Caminan, respiran, hacen, besan sin saber que el amor es distinto y tangible para otros. Él y Ella se niegan para poder seguir viviendo
Él, Ella, Él..Ella...Él.....ELLA......Él.....Ella......Él: tenemos problemas, eres increíble.
Ella: vivamos el momento...
Reinicia la historia con otra Ella para Él y otro Él para ella. Van destruyendo la posibilidad del amor original y constructor de sentido. Van juntando nombres y recolectando pérdidas, van dejando de ser humanos.

3 ago 2010

RENCOR

Rencor, el eco de mi llanto en la comisaría. Renato, una piedra ante tus llamados. Yo inexperta. Comer, cagar, llorar, tu rutina. ¿Y mi vida? Vacía, perdida, irresponsable. Agua el origen, agua el regreso, agua tus lágrimas, mi pecho y un accidente. Asfixia por leche materna.

Julia Cuéllar
Relato en 280 caracteres

17 may 2009

DERROTA VICTORIOSA

El mártir y el sacrificado, esas dos formas de la victoria mexicana. No ganamos, nos derrotaron, pero, al menos, sufrimos en el proceso. Tanto, que merecemos la eterna gloria de un aplauso el día que nos entregan la medalla por no ganar.

FABRIZIO MEJÍA MADRID
Fragmento TEQUILA, DF.

14 may 2009

ESCRIBIR ES ENCADENARSE

Un día comencé a escribir, sin saber que me había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo.

Prefacio de Música para Camaleones de Truman Capote.

20 abr 2009

Panóptico

Por Julia Cuéllar

La caja idiota se rompió de noche liberando sus demonios. Chispas azules, rojas y metálicas surgieron imitando el movimiento de las hadas. Drácula apareció vociferando ¿qué pasó aquí?, le siguió medusa y un duende chillón que rascándose los ojos preguntó: ¿mi hermana está bien?

Parpadeé y frente a mí aparecieron muchas puertas rojas y el sonido persistente de un generador eléctrico. Pensé en estirar mi mano para abrir una puerta, pero ninguna extremidad respondió. Opté por mirar fijamente una entrada.

Aparecí en un espacio incoloro, inodoro y vacío. Unas burbujas gigantes comenzaron a perseguirme. Cada vez que una me tocaba yo sentía presión sobre mi, aunque no me dolía. Descubrí que era un mono de palitos, un dibujo elemental de un ser humano. Esquivé las burbujas y el piso se movió de un lado a otro cientos de veces, como una balanza que no termina de encontrar el equilibrio. Miles de toques sentí en mi pecho, en mis piernas, en mis brazos y en mi ojo izquierdo. De pronto mi voz sonó con distintos timbres y melodías, luego fui testigo de los nuevos eventos en una agenda y de los correos recién llegados, cada uno fue un pellizco en el trasero. Cobré conciencia, estaba dentro de un iphone.

Más guiños y transité por blogs, videos, chat rooms, podcasts. Me convertí en oso, anillo y ropa virtual, fui cualquier cantidad de regalos y encuestas viajando a la velocidad de la luz. Terminé mareada y al vomitar sólo expulsé links que iniciaron nuevos viajes.

Traté de concentrarme en mí, reconocer mi cuerpo, salir de la saturación. Regulé mi respiración. Imaginé el castillo de la bella durmiente, mi favorito de niña, el ruido del agua al caer de una cascada, el trinar de las aves, el cabalgar de un caballo con un príncipe en su lomo, una rueca, tres hadas y un beso de amor infinito. Desperté.

La televisión seguía ahí, rota en medio de mi habitación. Observé que mi librero sólo contenía un libro sobre cuentos de hadas y narraciones fantásticas. Lo tomé entre mis manos y comencé a leer, apenas sentí que mi cuerpo era absorbido por él, lo cerré con fuerza. Volví a abrirlo, leí, me transporté a parajes inimaginables, cerré el libro y seguí siendo yo. Dormí.

Las chispas cesaron. Yo abrazaba mi almohada y le respondí a mi hermano: Estoy bien. Giré para seguir durmiendo y la espina de una rosa me pinchó, mis labios tenían un extraño sabor a saliva masculina. Qué ridículo, las rosas y los príncipes no existen. Mañana cambiaré mi estado en Facebook: Pertenezco a la red, existo.

14 mar 2009

DIÁLOGO INFINITO

There is neither a first nor a last word and there are no limits to the dialogic context, it extends into the boundless past and the boundless future.
(Bajtín 1986)

3 mar 2009

CON MOTIVO DE LA EXPO SEXO


Platicando con una amiga, confirmé mi creencia que el mejor afrodísiaco es una pareja que te detone la sensibilidad del cuerpo, el resto es una danza de gemidos y placeres.

Ana, es la más dramática de mis amigas y es literal, es una teatrera consagrada, lo lleva en la sangre. Su abuelo es uno de los pilares dramatúrgicos del país. Ella nunca ha querido aprovechar su apellido para abrirse paso en los escenarios que le corresponden por linaje ancestral, prefiere picar piedra. Quiere ser reconocida por su trabajo, no por el de su abuelo, a quien admira irrevocablemente.

Sin duda, Ana es la única de mis amigas a la que desde niña la enseñaron a sentir, y con esto me refiero que la educaron para exagerar las emociones, minimizarlas, nombrarlas y traducirlas en movimientos mínimos y máximos en cada músculo y cartílago del cuerpo. El resto aprendimos lo básico y por eso nos cuesta trabajo entendernos y mantener comunicación y relaciones sin errores sentimentales.

Con estos antecedentes es claro que el cuerpo de Ana no miente, al menos no le miente a ella. Ella lo comprende a la perfección, así que el día que no sintió nada supo que no era una exageración, era la verdad absoluta.

Para aquellos que entienden el comercial: felicidades, estuviste como de 20, como la frase que explica que el sexo de los veinteañeros es lo máximo, debo pedirles que lean esta historia porque prueba lo contrario, es decir, lo que yo siempre he creído, un veinteañero es inexperto. En términos teatrales, es energía sin dirección.

Caminando por la expo sexo, buscando accesorios para su nueva puesta teatral sobre mujeres y también para sus motivos personales, Ana me confesó la historia del día que no sintió nada.

-Llegó el Twenty one (así le decimos al jovencito que mi amiga ha estado educando en las artes amatorias. Ha sido su única tutora) y pues empezamos a besarnos. La verdad no tenía muchas ganas -confiesa Ana- Pero dije, a quién le dan pan que llore. Así que detuve un poco los besos para poner música, crear ambiente seductor a media luz y servirnos vino. Bebí dos copas y nada de calor corporal. Me besó enterita, perdí la ropa, otras dos copas y yo igual. Le di lecciones avanzadas y yo fría como la pared azulada que tantas veces me ha servido de cama cuando me aferro a una espalda de hombre bien parado. Bien parado, porque hay que estar de pie para detenerme.
-Te entiendo- respondí mientras escogía entre un traje satinado o uno de terciopelo.
- El muchacho ya no sabía como mantener tanta excitación y yo una lápida marmolea. Intenté imaginarme que estaba con el mariposón (así le decimos al amante intermitente de más de 50 años de Ana. Intermitente porque a veces son amantes y a veces no. No crean que porque tiene disfunción, ya verán que no, y por eso está mal hecho ese comercial)Apenas imaginaba al mariposón, una tristeza inmensa me invadía y la palidez de mi cuerpo se volvía una sensación que bloqueaba cualquier otra emoción, sobretodo la rosada del sexo sin ataduras. Estaba seca como un desierto y el twenty one era una biznaga que tenía que explotar y yo sólo sentía sus espinas. Así que lo frené en seco, sequedad mía, amarga humedad para él. Le pedí que se fuera, que se marchara porque hoy no podía. Apenas cerré la puerta supe que era frígida.
- Tú no eres frígida, es sólo que el twenty one no te excitó. Qué emoción puede haber en el cuerpo de un niño.
- No es un niño.
- No gracias a ti, pero lo era antes de conocerte. Pobrecito, ya lo traumaste.
- Calla, ya lo compensaré. Decidida a averiguar si era frígida o no y antes de dejar que la certeza de mi aridez me provocara llanto diluviano, decidí ir a la fuente de todas mis respuestas.
- Fuiste con el mariposón.
- Sí, apenas abrió la puerta y me vio desconsolada supo lo que me sucedía. Ven a mis brazos, dijo, y me desbordé como un manantial apenas liberado de la piedra que oprimía su cauce.

Efectivamente, mi amiga no era frígida y sólo necesitó del hombre correcto para sentir. ¿Por qué me lo contó en la expo sexo? siempre será un misterio, bien pudo haberlo contado en el chat o en cualquier otro día de café. Tal vez la temática del lugar le recordó el suceso. Salimos con un montón de artilugios amorosos para su obra de teatro y algunas ideas, sólo ideas, de cómo describir dos que tres trajecitos la próxima vez que escribiera sobre encuentros sexuales.

27 feb 2009

TOTALMENTE DE ACUERDO


Desde ayer se aplica en la capital un avieso Reglamento de Tránsito Metropolitano, violatorio de la dignidad y los derechos humanos.

Asusta que la administración perredista de Marcelo Ebrard (político de obra y aureola progresista) haya llevado aún más a la derecha el fascismo sanitario de la Asamblea Legislativa del DF (y su escalofriante legislación contra fumadores), imponiendo algo que no aligera la circulación, pero extrema la persecución.

Por ejemplo, se fija una multa semejante a las mujeres que se maquillen cuando estén al volante y a los conductores que vayan fumando.

Si ellas, al tiempo que conducen fueran pintándose los labios o poniendo rímel, estarían en riesgo, sí, de provocar un percance que merece prevenirse. Pero, ¿y si lo hacen en un alto (o uno de los crónicos embotellamientos que la autoridad sigue siendo incapaz de resolver)?

¿Y por qué humillar saqueándoles 250 pesos a quienes fumen al tiempo que manejan?, ¿porque se distraen?, ¿porque el tabaquismo (como el alcohol y las drogas) es causa de accidentes?

¡A correr!
cmarin@milenio.com


Siempre me ha caído bien Marín, pero más de acuerdo no puedo estar, una mujer maquillándose en un embotellamiento o en un alto no es un peligro para la ciudad, es un acto de embellecimiento público y es una técnica para no perder los nervios en una trayectoria de 20 metros en un tiempo de 2 horas.

A mí me han quitado lo único que me mantenía concentrada en el volante a la hora del embotellamiento diario a Santa Fe. ¿Cómo es eso? Muy simple, soy una persona altamente distraida, cuando empiezo a hacer algo monónoto mi cerebro se queda en automático y empiezo a ocuparme de cosas más interesantes, divages literarios. Estar en automático a la hora de manejar es lo realmente peligroso, porque así no puedo reaccionar a las estupideces de los conductores aledaños a mi carro, dejo de pisar el freno y choco en un alto, o de plano puedo quedarme dormida del cansancio de subir y bajar Santa Fe a una velocidad de menos 10 km por hora y eso es literal, le voy a tomar una foto a mi velocímetro para que me crean los que no son del D.F. Así que manejar en el D.F. es una actividad monótona, que no implica riesgo, salvo porque cuando es momento de moverse todos se aperran como si mágicamente se fuera a despejar el camino y pudieran correr sus carros a más de 140 km por hora. Otra recomendación, no aceleren los autos, consumen gasolina, lo cual repercute en sus monederos y en el medio ambiente, total menos de un centímetro de distancia se puede avanzar únicamente con energía cinética. Ya sé que todos aceleran para ganarle al de al lado que se quiere meter a su carril, como si esa diferencia fuera a ahorrarles 45 minutos de su trayecto de dos hora, no, no ahorra nada, estresa y a veces bloquea a quienes simplemente van a dar vuelta. Que de hecho si se les permitiera dar vuelta no taparían el tráfico de todos los demás que esperan detrás.

Pero dejando mis filosofías del automóvil y el rendimiento eficiente del combustible, (ven que soy distraída y divago). Retomo mi pensamiento sobre lo terapéutico y eficaz del maquillaje en el auto para no morir de tedio o no matar a nadie. Maquillarse cuando se avanza a 10 km por hora o en semáforos que duran más de tres minutos es realmente fácil. Uno sólo tiene que apretar el freno y hacer movimientos rápidos con su intrumento de belleza sobre la cara. De hecho yo me maquillo así: Subiendo las águilas dejo que mi carro avance con la energía cinética y cuando es necesario presiono el freno (la mayor parte del tiempo)o el acelerador ligeramente. En esa subida los carros vamos uno detrás de otro y somos como vagones interminables de un tren, así que sólo hay que preocuparse de no chocar adelante o que no lo choquen atrás. Entonces en esa subida aplico la base del maquillaje y el corrector en los ojos, recuerden chicas, movimientos circulares y ascendentes, no queremos remarcar las arrugas. Luego más arriba de esa misma calle, pero en la zona de topes, a la altura del Superama, hago el delineado superior de los ojos, me enchino las pestañas y aplico el rimel. Ya en los puentes de Santa Fe, que básicamente son tres carriles de trenes con vagones multicolores y multitamaños, aplico el delineador inferior de los ojos, el blush y el glosss.

Así era como cada mañana llegaba a mi trabajo presentable, relajada y sin haber muerto de aburrimiento.

El maquillaje dentro del carro es terapéutico porque se dedica tiempo a uno mismo (algo muy difícil en ciudades como el D.F.), en lugar de ir mentando madres a los demás conductores o a Ebrard y sus obras perennes.

El maquillaje evita accidentes porque uno está DESPIERTO. Estar atento a la rayita del ojo, al carro de adelante, al de atrás, al de al lado, al semáforo y los alrededores, lo mantienen a uno consciente. Además uno sabe que sería una estupidez chocar por ir maquillándose, así que las precauciones se extreman para no provocar accidentes. Este multitask de hecho también es saludable, activa la memoria (calcular en qué semáforo y en qué calle es mejor qué secuencia del maquillaje); los movimientos psicomotores finos (delinear los ojos y el rimel); previene la artritis (repetición innumerable de movimientos en articulaciones de rodillas, codos, manos y dedos); se desarrolla ritmo (uno repite la secuencia de freno, cambio de estación de radio, volumen, maquillaje, canto desaforado, al fin nadie oye y lectura rápida del publimetro, hay que estar informado).

Estos son los beneficios del maquillaje, mujeres guapas,precavidas, saludables, e informadas.

Ni modo, nos cambian las reglas, pero no hacen nada para mejorar el tránsito, así que inventaremos otra forma de pasar el tiempo, qué tal leer una novela o cerrar los ojos y enlazar todos los carros antes de subir, o jugar ajedrez quizá. Porque en definitiva seguiremos haciendo el mismo tiempo y perderemos el paliativo.